El síndrome del niño rico

Muchas veces creemos que no estamos haciendo lo necesario por nuestros hijos o alumnos, hasta el punto de convertirse en un ‘vicio’ el hecho de estar pendientes de casi cualquier detalle que se pueda mejorar. Esta actitud, que a priori da a entender que somos unos padres muy responsables, tiene un lado oculto: puede convertir a nuestro hijo en una persona sumamente exigente (para éste tema ver el post Estilos educativos (I): la sobreprotección en el que hablamos sobre el Síndrome del emperador). Sin embargo, hay un estadio intermedio antes de alcanzar dicho síndrome y es el que vamos a analizar brevemente en este post: el Síndrome del niño rico.

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¿Cuál es la verdadera finalidad de la educación?

En estos días de verano, aunque pueda parecer un poco ‘masoca’ aprovecho para avanzar temario de aquellas asignaturas que pueden llegar a ser un lastre a partir de septiembre. Ahora bien, que sean un lastre no quiere decir que no sean útiles o interesantes, pero por su propia naturaleza suelen ser asignaturas que tienden a acumular mucha materia que es conveniente organizar con calma e ir cogiendo perspectiva.  Una de ellas es la asignatura de Organización Escolar, que trata de cómo se organizan los centros, el sistema educativo y otros aspectos de naturaleza orgánica de la enseñanza.

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¿Eres consciente de cuánto tiempo y cómo lo pasas con tus hijos?

Bueno, el título de este post también sería perfectamente válido para considerar cuánto tiempo pasas también con tu familia, pareja, etc. El caso es si alguna vez te has parado a pensar cuánto tiempo dedicas a tus hijos a la semana. Esto parece una pregunta sencilla, pero en algunos casos no lo es, como a continuación veremos.

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Cómo medir el éxito de la educación (sin exámenes o controles)

Hace un par de días, me comentaban unos vecinos del barrio que el tutor de su hijo de 7 años les había recomendado hacer repetir curso al chaval por ‘no estar a la altura’ de las exigencias del currículo. Como es lógico, los padres estaban preocupados, ya que consideran que la vida de su hijo es muy sana, llena de buenos hábitos, socialización, buena alimentación y descanso, junto con una dedicación de estudio más que adecuadas para su edad. Esto me llevo a plantearme la siguiente pregunta: ¿qué está fallando? ¿Qué obstáculos o dificultades pueden darse en una situación como esta?

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